CAPITULO SEIS

Desarrollo de Sistemas, Instituciones y Programas

Con el crecimiento de la iglesia comenzaron a surgir formas definidas de gobierno eclesiástico, a establecerse diversas instituciones, y a trazarse un programa efectivo para la iglesia local, del distrito y mundial.

ANTECEDENTES DEL GOBIERNO ECLESIASTICO

Muy importante al establecimiento de una denomi­nación vigorosa era la unificación del método de gobierno eclesiástico. Era necesario encontrar solución a los dis­tintos puntos de vista favorecidos en las varias regiones. Hay, básicamente, tres clases de gobierno eclesiástico: el episcopal, dirigido por obispos; el congregacional, domi­nado por los miembros de la congregación, y el represen­tativo, en el cual el gobierno está en las manos de repre­sentantes debidamente electos por la congregación.

Los doctores P. F. Bresee y J. P. Widney, habiendo sido líderes eminentes de la Iglesia Metodista Episcopal por muchos años, no tenían objeciones marcadas en con­tra de la forma episcopal de gobierno. Por consecuencia, la Iglesia del Nazareno en el oeste favoreció la elección de sus primeros superintendentes generales según el plan vitalicio. Sin embargo, en los primeros tres años de la nueva organización apareció la certidumbre de que el plan vitalicio para superintendentes generales no servía a los mejores intereses de la iglesia, y por tanto, en octubre de 1898 los superintendentes generales presenta­ron su renuncia y la asamblea acordó que en lo futuro tales oficiales deberían elegirse anualmente.

Pero la iglesia continuó extendiéndose, y el Dr. Bre­see se dio cuenta de que ya era casi imposible para él cuidar adecuadamente de todas las congregaciones. Para solucionar este problema, organizó a las iglesias de distin­tas áreas en distritos, nombrando superintendentes de distrito que supervisaran las iglesias establecidas y orga­nizaran nuevas iglesias.

Mientras tanto, los métodos de gobierno de los grupos en el este se desarrollaban de manera distinta. El Rev. F. A. Hillery, líder de la organización de la Iglesia Evan­gélica del Pueblo, sufrió mucho, a la par de otros miem­bros de su grupo, bajo la forma episcopal de gobierno eclesiástico. Por esta razón ellos tuvieron buen cuidado de organizar la nueva iglesia sobre la base de un sistema congregacional.

Las primeras iglesias de santidad organizadas en Nueva York por el Rev. W. H. Hoople y que más tarde se agruparon en la Asociación de Iglesias Pentecostales de Norteamérica siguieron el método congregacional. Al unirse esta asociación con la Asociación Evangélica de Santidad, conservaron una forma congregacional de go­bierno.

Pero al multiplicarse el número de congregaciones, la Asociación decidió elegir al Rev. H. F. Hillery como superintendente misionero. Sus deberes incluían la super­visión del programa de misiones en el extranjero, celebrar campañas de evangelización, y organizar nuevas congre­gaciones. Las iglesias pentecostales continuaron siguien­do este método hasta la unión de 1907. En todo este tiempo no se observó el desarrollo de tendencias hacia el sistema episcopal. Tanto los dirigentes como la feli­gresía de las iglesias en el este eran del mismo sentir en doctrina y en espíritu con sus hermanos del oeste, tenien­do sólo algunas preocupaciones en cuanto a las tenden­cias hacia el episcopado de los hermanos en el oeste.

El Rev. R. L. Harris, fundador de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento en el sur del país, insistía en que el término episcopos, traducido “obispo” en el Nuevo Testamento debería haberse traducido mejor “superin­tendente,” o “veedor.” La consecuencia natural de esta posición fue que las primeras congregaciones de su grupo siguieron el método de gobierno estrictamente congre­gacional. Con el desarrollo y crecimiento de este cuerpo eclesiástico se presentó la inclinación a alejarse de la forma congregacional, pero cuantas veces el asunto se presentó para discusión ante el Concilio General, fue derrotado en la votación.

De la misma manera, cuando la Iglesia Independien­te de la Santidad, que fuera organizada por el Rev. C. B. Jernigan, se unió con la Iglesia de Cristo del Nuevo Tes­tamento para formar la Iglesia de Cristo de Santidad, retuvieron la forma congregacional de gobierno.

EL MODO DE GOBIERNO DE LA IGLESIA UNIDA

Las bases de unión que se formularon y aceptaron durante la Primera Asamblea General en Chicago, en 1907, incluían dos puntos de acuerdo que satisfacían al grupo del oeste, y dos que eran contribución del grupo del este. Los hermanos pentecostales estuvieron de acuer­do con los nazarenos en (1) la necesidad de una superin­tendencia, y (2) el método de escoger pastores “será determinado por el sistema que la Asamblea General juzgue sabio instituir.” Por su parte, los nazarenos estu­vieron de acuerdo en que (1) ningún superintendente interferiría con la acción independiente de una iglesia organizada de sostenimiento propio en cuanto a la selec­ción de su pastor, mientras dicha selección estuviera de acuerdo con el procedimiento aprobado por la Asamblea General; y (2) cualquier iglesia podría conservar los títulos de propiedad si sentía la necesidad imperativa de hacerlo así.

Los líderes del grupo de los estados del sur, en su gran mayoría, estuvieron muy de acuerdo con el plan representativo que se trazó en Chicago entre los herma­nos del este y del oeste, de manera que la unión con el sur procedió sobre la base de los acuerdos de 1907.

El gobierno representativo que la Iglesia del Naza­reno ha desarrollado, evita los extremos tanto del epis­copalismo como del congregacionalismo, pero es difícil conservar el equilibrio. Esta condición se refleja en de­claraciones tales como la del Superintendente General James B. Chapman: “Si nos inclinamos ligeramente en una dirección, caeremos en el establecimiento de un epis­copado práctico, pero si nos inclinamos ligeramente en la dirección opuesta, reduciremos la superintendencia a una mera relación de cuerpo de consejeros, estableciendo un congregacionalismo práctico.”

LA ORGANIZACION GENERAL DE LA IGLESIA DEL NAZARENO

A la iglesia general la gobiernan la Asamblea Gene­ral, la Junta de Superintendentes Generales, y la Junta General.

a. La Asamblea General

“La Asamblea General tendrá poder de legislar sobre la Iglesia del Nazareno y hacer reglamentos para todos los departamentos relacionados o asociados con ella en cualquier manera, siempre que no esté en pugna con esta constitución” (Manual, párr. 30, sec. 9).

La membresía de la Asamblea General se compone de delegados ministeriales y laicos elegidos en números iguales por las asambleas de distrito. Además, la Asam­blea General puede incluir a determinadas personas como miembros ex-o fficio y representantes de los distritos mi­sioneros de la Iglesia del Nazareno. La Asamblea Ge­neral se reúne cada cuatro años para recibir informes, desempeñar sus responsabilidades asignadas, y trazar los planes para el crecimiento continuo de la iglesia.

b. La Junta de Superintendentes Generales

La Asamblea General elige a los superintendentes generales que servirán hasta el fin de la siguiente Asam­blea General y hasta que sus sucesores sean electos e ins­talados.

En una palabra, la responsabilidad de los superinten­dentes generales es la supervisión general de la Iglesia del Nazareno, sujetos a la ley y al orden adoptados por la Asamblea General. Presiden las sesiones de la Asam­blea General, de la Junta General, y de las asambleas de distrito. Ordenan presbíteros, organizan iglesias loca­les, y en ciertos casos pueden nombrar superintendentes de distrito y pastores. Son, asimismo, responsables por la supervisión de la obra misionera en todo el mundo y de los departamentos y agencias organizados por la Junta General.

Las acciones oficiales de los superintendentes gene­rales están sujetas a revisión y aprobación de la Asam­blea General. Cualquier acto oficial de un superinten­dente general puede ser revisado y nulificado por el voto unánime de los demás miembros de la Junta de Superin­tendentes Generales.

c.  La Junta General

Durante los primeros años de la denominación, la obra de la iglesia general consistía casi totalmente de actividades misioneras, domésticas y en el extranjero. Pero el crecimiento avasallador de la iglesia exigió la formación de distintos departamentos generales que se abocaran a las varias necesidades de la obra. El número de estos departamentos y juntas había llegado a once ya para 1919. Sin embargo, lo complicado del programa y la resultante multiplicidad de solicitudes de respaldo a la iglesia local, hicieron que muy pronto se dejara sentir la necesidad de unificar la organización de la iglesia general.

La Asamblea General de 1923 reorganizó el trabajo de un número de estas juntas, llamándolas “departamen­tos” y agrupándolas bajo la “Junta General.” Otras jun­tas generales continuaron operando por separado hasta que en 1932 se logró una reorganización total. En 1932 la Junta General se componía de seis departamentos: Misio­nes Foráneas (hoy día Misiones Mundiales), Misiones Domésticas y Evangelismo, Auxilio Ministerial, Publica­ciones, Educación y Escuelas de la Iglesia.

La Asamblea General de 1956 separó las responsa­bilidades de evangelización del Departamento de Misio­nes Domésticas, estableciendo el Departamento de Evan­gelismo.

Cada uno de los miembros de la Junta General sirve en dos departamentos. La Junta General y los intereses personales de cada uno de sus miembros determinan el método que se sigue para asignar a los miembros a los distintos departamentos.

La Asamblea General elige a los miembros de la Junta General, los cuales sirven hasta el fin de la siguien­te Asamblea General. El procedimiento de elección ase­gura un equilibrio adecuado entre ministros y laicos, y provee una representación de cada zona geográfica de acuerdo con su feligresía. La Junta General se reúne durante el mes de enero en Kansas City, Missouri. Los superintendentes generales presiden las sesiones en las cuales se reciben informes de los distintos departamentos y agencias de la iglesia general.

Es en estas reuniones anuales donde se aprueban los presupuestos para la obra de la iglesia general en sus respectivos departamentos y agencias. El secretario eje­cutivo de cada departamento de la Junta General, informa sobre el trabajo realizado el año anterior y sobre los planes que han trazado para el año entrante. También presenta como recomendaciones los planes que necesitan la aprobación de la Junta General.

La Sociedad de Jóvenes Nazarenos, y la Sociedad Misionera Nazarena Mundial, son dirigidas por sus res­pectivos concilios, electos durante las convenciones cua­trienales.

Cada uno de los departamentos y agencias generales cuentan con un superintendente general como su conse­jero. La Junta de Superintendentes Generales asigna a estos consejeros para servir por un cuatrienio.

El Manual especifica las facultades y deberes de cada departamento y agencia general de la iglesia. El estudio de la Parte IV (“El Gobierno”) del Manual ayudará mucho a la mejor comprensión de la tarea de la iglesia en su esfuerzo por cumplir la misión que Dios le ha enco­mendado.

DESARROLLO DE LAS INSTITUCIONES NAZARENAS

Desde sus principios la Iglesia del Nazareno ha creído que las instituciones educativas son absolutamente nece­sarias para cumplir su misión de proclamar la santidad bíblica. Este énfasis ha llevado a la iglesia a establecer colegios universitarios y escuelas bíblicas tanto en los Estados Unidos como en otros países. Por el otro lado, la iglesia no ha considerado tan importante el estableci­miento de instituciones de asistencia pública.

Instituciones Educativas

Cualquier estudio de las instituciones educativas establecidas, señala la magnitud del programa de edu­cación que la iglesia se echó a cuestas. Cada plantel desarrolló desde los primeros días de la denominación su propia zona y junta de directores. El Departamento de Educación de la Junta General sirvió al principio en una capacidad primordialmente asesora; pero después se ha desarrollado una coordinación más unificada de las insti­tuciones con la iglesia general y en la actualidad el Departamento de Educación toma parte más activa en la marcha de los centros educativos.

a.  En los Estados Unidos

La Asamblea General de 1923 creó seis zonas edu­cativas en los Estados Unidos. La Asamblea General de 1964 hizo una nueva división creando ocho zonas, cada una de ellas con su propio colegio universitario. Esta misma Asamblea General ordenó el establecimiento de un Colegio Bíblico para la denominación entera y auto­rizó la fundación de dos colegios preparatorios para servir a dos zonas que no tenían aun un colegio universitario. Además, la iglesia cuenta con una Facultad de Teología en Kansas City, Missouri.

1.  El Colegio Nazareno del Este (Zona Este). La Asociación de Iglesias Pentecostales de Norteamérica es­tableció el Colegio Pentecostal y Escuela de Preparación Bíblica en Saratoga Springs en 1900. Dos años después la escuela se mudó a North Scituate, Rhode Island, tomando el nombre de Instituto Pentecostal Colegiado. En 1918 tomó el nuevo nombre de Colegio Nazareno del Este. Poco después se obtuvieron excelentes terrenos y edificios y de nuevo el Colegio se mudó a donde hoy está establecido, en Quincy, un suburbio de Boston, Massachussetts. El colegio es miembro de la Asocia­ción de Colegios y Escuelas de la Nueva Inglaterra.

2.  El Colegio Nazareno Trevecca (Zona Sureste). El Rev. J. O. McClurkan fundó este colegio en 1901 en Nashville, Tennessee, como una escuela para la prepa­ración de obreros cristianos. En 1910 tomó el nombre de Colegio Trevecca, y en 1935 el de Colegio Nazareno Trevecca. Es un colegio universitario aprobado oficial­mente por el Estado de Tennessee para la preparación de maestros de escuela pública.

3.  El Colegio Nazareno Olivet (Zona Central). Este colegio, que empezara en Georgetown, Illinois, en 1907, se mudó a Olivet, Illinois, en 1908. Pasó a ser una insti­tución nazarena en 1912, conocida con el nombre de Uni­versidad de Santidad de Illinois. En 1921 adoptó el nom­bre de Colegio Olivet. Después de sufrir un catastrófico incendio en 1940, el plantel se mudó al sitio que ocupa en la actualidad en Kankakee, Illinois, y agregó el nom­bre “Nazareno,” a su título. Este colegio está recono­cido y acreditado por la Asociación Central del Norte de Colegios y Escuelas Superiores.

4.  El Colegio Nazareno Bethany (Zona Central del Oeste). Este colegio universitario, situado en Bethany, Oklahoma, se formó mediante la unificación de varios planteles de santidad, el mayor de los cuales fue el Cole­gio Bresee de Hutchinson, Kansas, en 1940. Originalmen­te se llamaba Colegio Bethany-Peniel, pero cambió su nombre a Colegio Nazareno Bethany en 1955. Está reco­nocido y acreditado como miembro de la Asociación Cen­tral del Norte de Colegios y Escuelas Superiores.

5.  El Colegio de Pasadena (Zona Suroeste). El Colegio de Pasadena se organizó en 1901 con el nombre de Colegio Bíblico del Pacífico en Los Ángeles, Cali­fornia, siendo su fundador el Dr. P. F. Bresee. Más tarde se llamó Colegio Bíblico Deets del Pacífico. En 1910 la institución se mudó a Pasadena, California. Es un colegio universitario enteramente reconocido y acreditado y operado por la Iglesia del Nazareno desde su principio.

6.  El Colegio Nazareno del Noroeste (Zona Noroes­te). Esta institución educativa tuvo sus principios en 1913 cuando Eugene Emerson organizó en la Primera Iglesia del Nazareno en Nampa, Idaho, una escuela dedi­cada a la educación cristiana de los niños. En 1915 se agregaron los grados de la escuela superior y del colegio, y se compraron los terrenos donde el plantel se levanta en la actualidad. En 1931 recibió acreditación como cole­gio preparatorio, y en 1937 recibió acreditación completa de parte de la Asociación del Noroeste.

7.  El Seminario Teológico Nazareno. La Asamblea General de 1944 autorizó el establecimiento del Seminario Teológico Nazareno y la compra de las propiedades nece­sarias. La institución abrió sus puertas el 19 de septiem­bre de 1945, con 61 alumnos. El propósito del seminario es proveer educación de alto nivel para las personas que desean prepararse en las distintas clases de ministerios en las iglesias de santidad. Se ofrecen los títulos de Maestría en Teología y en Educación Religiosa; los cursos alcanzan un estudio comprensivo de todos los aspectos de la religión—la Biblia, historia, doctrina, y práctica. Hay cursos en lingüística, antropología y en otros asuntos necesarios y relacionados para capacitar a quienes han sido llamados al servicio misionero. El número de alum­nos es de un término medio de 250, algunos de los cuales provienen de países extranjeros.

b. En otros países

1.  El Colegio Nazareno del Canadá. Este colegio se fundó en 1920, en Calgary, Alberta, con el nombre de Instituto Bíblico Calgary. En 1927 se mudó a Red Deer, Alberta, llamándose La Escuela de Evangelismo de Al­berta. Cuando se estableció la zona educativa de Canadá occidental, tomó el nombre de Colegio Bíblico del Norte y adquirió un sitio permanente en 1929. En 1940 se reorga­nizó como un colegio universitario, adoptando el nombre de Colegio Nazareno del Canadá. En 1961 se mudó a Winnipeg, Manitoba, con el fin de servir a todo el Dominio del Canadá, iniciando la construcción de una magní­fica serie de edificios adecuados, el primero de los cuales se dedicó en 1965.

2.  El Colegio Nazareno de las Islas Británicas. Este plantel es el sucesor del Colegio Nazareno Hurlet, funda­do en 1943, del Colegio Bíblico Beech Lawn, establecido en 1947, y de otros colegios nazarenos británicos ante­riores. Los atractivos terrenos de este plantel están situa­dos en la famosa área educativa de Manchester, muy cerca de la universidad. La facultad compuesta por gra­duados británicos de la universidad, y maestros visitantes, está dedicada a preparar a los alumnos para el ministerio en el país y en el extranjero.

3.  Colegios Bíblicos en Ultramar. Tres instituciones educativas funcionan en ultramar bajo el Departamento de Misiones Domésticas: el Colegio Bíblico de Australia, en Sidney, Australia; el Colegio Bíblico de África del Sur, en Potchefstroom, República del África del Sur; y un Colegio Bíblico en Francfort, Alemania Occidental. Todos estos colegios bíblicos obtienen muy buenos resul­tados en la preparación de la juventud para el servicio a Cristo y a la iglesia.

Instituciones de Bienestar Social

El extenso programa misionero doméstico y extran­jero de la iglesia ha enfocado desde el principio la atención en el establecimiento de escuelas para la preparación de obreros. Por consecuencia, la iglesia prestó menos aten­ción a algunas de sus responsabilidades sociales, que en gran parte los gobiernos resuelven. Esto nunca ha signifi­cado en manera alguna falta de interés ni de compasión de parte de los cristianos, sino más bien la necesidad de esco­ger entre las necesidades de mayor urgencia que exigen prioridad.

Algunos de los orfanatos y hogares de rescate que el pueblo de santidad estableció se afiliaron a la Iglesia del Nazareno con motivo de las unificaciones. Esto exigió que las primeras Asambleas Generales nombraran comi­tés encargados de tales responsabilidades. En 1908 la Asamblea General nombró un Comité de Obras de Res­cate. Más tarde el nombre se cambió a Comité de Bien­estar Social, y en 1919 a Junta General de Bienestar Social. El Comité de Orfanatos, nombrado en 1915 por la Asamblea General, adoptó en 1919 el nombre de Junta General de Orfanatos.

a.  Orfanatos. Ya para 1915 había orfanatos bien establecidos en Peniel, Texas, Oklahoma, y Nashville, Tennessee. Solamente el de Peniel, Texas, pasó a ser propiedad de la iglesia general y a quedar bajo la super­visión de la Junta General de Orfanatos. La Asamblea General de 1923 abandonó la idea de establecer un orfanato general, y regresó la propiedad a las asambleas de distrito de la Zona Educativa Central del Oeste. Esto fue una señal a los interesados en establecer orfanatos, de que en lo futuro deberían buscar el respaldo de las asambleas de Distrito y no de la iglesia general. Con la Asamblea General de 1928, la Junta General de Orfa­natos dejó de existir.

b.  Hogares de Rescate. El pueblo nazareno operó y sostuvo un número de hogares de rescate en distintas regiones. De 1919 a 1923, la Junta General de Bienestar Social recibió una cantidad limitada de fondos para dis­tribuir entre el Hogar de Descanso en Pilot Point, Texas; el Hogar de Preparación Bethany en Memphis, Tenne­ssee; y el Hogar de Descanso en Kansas City, Missouri.

El Rev. J. P. Roberts había fundado en 1903 el Hogar de Descanso en Pilot Point, Texas. Este se adhirió a la Iglesia del Nazareno en 1908 como la única institución de su clase funcionando bajo reconocimiento denomina­cional.

La gran cantidad de instituciones de beneficencia pública, aunada a las enormes dificultades que demanda­ba la administración de ellas de parte de la iglesia general, y a la cantidad tan enorme de fondos indispensables para su operación, hicieron que la mayoría de los líderes naza­renos determinaran que lo mejor sería que en lo futuro los distritos y las congregaciones locales se hicieran res­ponsables de esta clase de establecimientos. Por estas razones la Asamblea General de 1923 determinó descon­tinuar la Junta General de Bienestar Social.

EL DESARROLLO Y CRECIMIENTO DE LA IGLESIA

La visión que posee a la iglesia de llevar el mensaje de salvación a todos los confines de la tierra, ha hecho que se establezca obra de santidad en 55 áreas del mundo. En la actualidad la denominación produce todo el mate­rial necesario para la educación cristiana y para la prepa­ración de obreros en la iglesia local, y los materiales necesarios para las juventudes.

Las distintas publicaciones de la iglesia en diferentes idiomas llevan las noticias de la denominación a toda su feligresía alrededor del mundo. Estas publicaciones incluyen un órgano oficial misionero “The Other Sheep,” “The Herald of Holiness,” que es el órgano oficial de la iglesia; y “Conquest” el popular magazine juvenil.

El sostén económico de la iglesia proviene primor­dialmente de los diezmos y las ofrendas. Muy notable es el espíritu de mayordomía del pueblo nazareno, puesto que ocupa el primer lugar en sus dádivas personales entre las denominaciones con más de 100,000 miembros.

La Casa Nazarena de Publicaciones, en Kansas City, Missouri, es la casa de publicaciones de santidad más grande en todo el mundo. Sus firmas comerciales—Bea­con Hill Press y Lillenas Publishing Company—aparecen en muchas publicaciones que se distribuyen en el mer­cado que abarca más allá de la Iglesia del Nazareno.

El siguiente cuadro estadístico ofrece una idea del crecimiento y la expansi6n de la iglesia desde que se or­ganizó en 1908. Los informes anuales del crecimiento de la iglesia están a disposición de cualquier persona que los solicite, en la oficina del Secretario General de la Iglesia del Nazareno, en 6401 The Paseo, Kansas City, Missouri, 64131, E.U.A.

Año

Iglesias en E.U.A. Canadá, Australia e Inglaterra

Membresía

Ministros (Ordenados y Licenciados)

1908

228

10,414

599

1952

3,855

249,411

6,926

1964

4,877

349,270

8,121

 

Año

En la lista de la Escuela Dominical

Valor de Propiedades ($)

Recogido por todos fines ($)

1908

6,756

559,953

144,556

1952

521,030

98,727,627

29,519,714

1964

730,611

312,652,782

56,016,446

1970

1,046,149

510,420,448

87,737,626

 

Además, la iglesia sostiene 550 misioneros que labo­ran en 55 áreas del mundo en las cuales tenemos 2,260 iglesias y puntos de predicación. Se cuenta con 42,401 miembros en plena comunión, y 26,820 miembros a prueba en las mismas iglesias locales, y 2,157 obreros en los dis­tritos misioneros.

También por la radio los nazarenos proclaman con­tinuamente el evangelio de santidad, y sus programas son bien conocidos a través de todo el mundo, especial­mente “Showers of Blessing,” en inglés, y “La Hora Na­zarena” en español.

La Iglesia del Nazareno no cree que ha llegado al término del cumplimiento de su misión. El desafío es hoy más audaz que nunca, y ella sostiene en todo su vigor y frescura la determinación de conservar la prioridad en el evangelismo de santidad. El anhelo más hondo de la denominación es cumplir el propósito que justifica su existencia y que lo expresara tan certeramente el Dr. P. F. Bresee en estas palabras:

“Somos deudores con todos los hombres de dar­les el evangelio en la misma medida en que lo hemos recibido.”