CAPITULO CINCO

La Unificación de las Iglesias

Un estudio del surgimiento y el desarrollo de la Iglesia del Nazareno en el Oeste, de la Asociación de Iglesias Pentecostales de Norteamérica en el Este, y de la Iglesia de Cristo de Santidad en el Sur, revela la sorprendente similitud de estos grupos en doctrina, gobierno y prácticas. El factor de mayor significado en el movimiento que tuvo por fruto la Iglesia del Nazareno según la conocemos hoy, fue el consumidor deseo de uni­ficación que poseía a todos los que predicaban la doctrina de la entera santificación como una segunda obra especí­fica de gracia realizada por el bautismo con el Espíritu Santo, en consagración y fe.

EL ESTE Y OESTE SE UNIFICAN

El Rev. C. W. Ruth, un evangelista de santidad de renombre nacional, se unió con la Iglesia del Nazareno en Los Ángeles en 1901. En sus labores de evangelización se relacionó con los líderes de la Asociación de Iglesias Pentecostales de Norteamérica en el Este, y de la Iglesia de Cristo de Santidad en el Sur. El Dr. Bresee, superin­tendente general de la Iglesia del Nazareno, nombró al Rev. C. W. Ruth como superintendente general asistente y le autorizó a buscar la solución de los problemas ini­ciales a la unión con la Asociación de Iglesias Pentecosta­les de Norteamérica.

Uno de los primeros pasos fue que esta Asociación aprobó en su reunión anual de 1906 enviar a los pastores John M. Short, H. M. Brown y A. B. Riggs, como dele­gados fraternales a la Décima primera Asamblea Anual de la Iglesia del Nazareno que se reuniría más tarde en ese año en Los Ángeles.

Los tres delegados quedaron tan profundamente im­presionados por el espíritu, la doctrina y la práctica de la Iglesia del Nazareno, que de inmediato comenzaron a formularse los planes para la unificación.

El 11 de abril de 1907 señala “una fecha importante en la historia del movimiento de santidad de los Estados Unidos.” Ese día los representantes de la Iglesia del Nazareno—el Dr. P. F. Bresee y los reverendos C. W. Ruth, H. D. Brown y E. A. Girvin—se reunieron con la Décima segunda Convención Anual de la Asociación de Iglesias Pentecostales de Norteamérica en Brooklyn, N.Y., y convinieron sobre asuntos conducentes a la unifica­ción. En primer lugar, el nombre del cuerpo unido sería “la Iglesia Pentecostal del Nazareno;” en segundo lugar, la forma de gobierno sería un curso intermedio entre los extremos del gobierno episcopal y el congregacional. El acuerdo detallado se sometió a la Asamblea en pleno en el informe de la Comisión de Unificación. Tan pronto como se hubo leído el informe, por todo el auditorio se dejaron escuchar entusiastas demostraciones de apro­bación y de alabanzas.

La comisión unida para la unificación decidió citar a una Asamblea de Unión en Chicago, Illinois el otoño siguiente. La convocatoria apareció en El Mensajero Na­zareno y en El Cristiano de Beula anunciando que la Primera Asamblea General de las iglesias unidas se reu­niría el jueves 10 de octubre de 1907 en la Primera Iglesia del Nazareno.

Aquella Asamblea General eligió como superinten­dentes generales al Dr. P. F. Bresee, del grupo del oeste, y al Rev. H. F. Reynolds, del grupo del este. Una Junta General de Misiones compuesta por un número igual de representantes de cada grupo se formó para super­visar todas las actividades misioneras, tanto en el país como en el extranjero.

La última proposición aprobada por la Asamblea fue la adopción del Manual revisado. Un delegado de Missouri, al comentar sobre la unión, exclamó: “Mi rego­cijo en que la Estrella del Oeste y la Estrella del Este hayan tenido una conjunción aquí. Las Estrellas no con­dujeron a un nacimiento, sino a un matrimonio.”

Las estadísticas de los dos grupos revelan también la semejanza numérica entre ellos:

 

Este

Oeste

Iglesias

47

52

Membresía

2,371

3,827

Matrícula en la escuela dominical

2,617

2,852

Valor de las propiedades

$175,640

$224,284

A aquella Primera Asamblea General asistieron algunos representantes de la Iglesia de Cristo de Santi­dad en el sur. Y fue precisamente su profundo deseo de unirse a los demás creyentes en la santidad, lo que pro­dujo la Segunda Asamblea General celebrada en Pilot Point, Texas, el año siguiente.

LA UNIFICACION CON LA IGLESIA DE CRISTO DE SANTIDAD

El 8 de octubre de 1908 se reunieron en Pilot Point, Texas, en una sesión unida, la Segunda Asamblea General de la Iglesia Pentecostal del Nazareno y la Cuarta Asamblea General de la Iglesia de Cristo de San­tidad. El Dr. P. F. Bresee abrió las sesiones de la Asam­blea con un corto período devocional después de lo cual todos participaron de la Santa Cena. Entonces el Dr. Bresee se dirigió a los delegados hablando sobre el surgimiento de la obra de la iglesia en las diferentes regio­nes del país, haciendo notar en particular el espíritu de unificación que había estado atrayendo a estos distintos grupos.

El Rev. J. O. McClurkan, y seis delegados de la Misión Pentecostal de Nashville, Tennessee, estaban pre­sentes por su interés en una posible unión, y se les exten­dió la cortesía de que fueran miembros honorarios de la Asamblea.

Del 9 al 13 de octubre se discutieron varios puntos de diferencia entre los dos cuerpos, pero una vez acor­dadas las bases para la unificación, el señor R. B. Mit­chum, presidente de la Iglesia de Cristo de Santidad, propuso que se consumara la unión de las dos iglesias. El Rev. C. W. Ruth, comentando que: “Puesto que somos de un solo corazón, deberíamos también formar un solo cuerpo orgánico,” secundó la proposición. Los reveren­dos J. M. Short, J. B. Creighton, C. B. Jernigan y H. B. Hosley, secundaron cada uno la proposición como representantes de alguna sección de la iglesia. Y en medio de grandes demostraciones de regocijo, la propo­sición se aprobó unánimemente, a las 10:40 de la maña­na del 13 de octubre de 1908.

Los miembros de la Junta General de Misiones para la división del sur de la Iglesia Pentecostal del Nazareno, se escogieron de los diferentes estados del sur. El terri­torio que cubría la Iglesia de Cristo de Santidad se dividió en distritos y se eligió a un superintendente para cada uno de ellos.

El Comité de Educación recomendó que la Asamblea General aceptara la propiedad del Instituto Bíblico y Escuela de Preparación en Pilot Point, y que nombrara un cuerpo de directores. Sugirió también que el nombre de la escuela se cambiara a “Escuela Bíblica y Academia del Nazareno.”

La delegación de la Misión Pentecostal de Nashville, Tennessee, no dio pasos definidos hacia la unificación en Pilot Point. Sin embargo, la Asamblea General autorizó a los superintendentes generales a quienes había elegido: Dr. P. F. Bresee por el oeste, Rev. H. F. Reynolds por el este, y el Rev. E. P. Ellyson por el sur, para que nom­braran una comisión de unificación que se reuniera con otra comisión semejante nombrada por la Misión Pen­tecostal.

Cuando el Rev. J. O. McClurkan y otros miembros de la delegación regresaron a Nashville, informaron que los líderes de la Misión Pentecostal no estaban de acuerdo con la posición de la Iglesia Pentecostal del Nazareno sobre la segunda venida de Cristo y la ordenación de mujeres al santo ministerio. Sin embargo, pensaban que estas diferencias y algunas otras podrían arreglarse en un concilio combinado.

Hubo también otro cuerpo eclesiástico: la Conferen­cia del Este de Pennsylvania de la Iglesia Cristiana de Santidad, con un número pequeño de iglesias y miembros, que se unió con la Iglesia Pentecostal del Nazareno el mes anterior a la Asamblea General en Pilot Point.

El Rev. H. G. Trumbauer, presbítero presidente del Distrito del Este de la Iglesia Cristiana de Santidad asis­tió a la Asamblea de Unión celebrada en Chicago en 1907, y declaró entonces que se inclinaba por la unifica­ción de las fuerzas de santidad. La Iglesia Pentecostal del Nazareno envió una resolución a la Iglesia Cristiana de Santidad en Pennsylvania invitándola a considerar la unificación. El Superintendente General Reynolds, después de consultar con el Superintendente General Bresee y con otros, visitó la convención de santidad cele­brada en Filadelfia, Pennsylvania, y recibió a la Confe­rencia del Este de Pennsylvania de la Iglesia Cristiana de Santidad en el seno de la Iglesia Pentecostal del Naza­reno el 17 de septiembre de 1908.

LA IGLESIA DEL NAZARENO EN 1908

La estadística oficial de la Segunda Asamblea Ge­neral celebrada en 1908, informó que había 228 iglesias con una feligresía total de 10,414. La escuela dominical contaba con 7,780 alumnos y la sociedad de jóvenes con 523 miembros. El valor total de las propiedades llegaba a $559,953 y $140,756 fue lo que se levantó durante el año para todos los fines.

La denominación contaba con tres instituciones edu­cativas para la preparación de pastores, evangelistas y mi­sioneros: el Colegio Bíblico Deets del Pacífico en Los Ángeles, California: el Instituto Pentecostal Colegiado en North Scituate, Rode Island, y la Escuela Bíblica y Academia del Nazareno en Pilot Point, Texas.

Tres publicaciones imprimían el evangelio glorioso de salvación completa: El Mensajero Nazareno, en Los Ángeles, California; El Cristiano de Beula, en Providen­ce, Rode Island, y El Evangelio de Santidad, en Pilot Point, Texas. Estas publicaciones continuaron hasta 1911.

La Asamblea General de 1908 en Pilot Point tuvo profundo significado histórico para la Iglesia Pentecostal del Nazareno. En 1923, la Asamblea General dictó que: “Se reconozca la fecha de la Segunda Asamblea General de nuestra iglesia, reunida en Pilot Point, Texas—cuando las tres grandes corrientes del ‘agua de vida’ confluyeron (una proveniente del Pacifico, otra del Atlántico, y la tercera del Golfo de México) —como la fecha cuando tuvo lugar el establecimiento de nuestro hogar espiritual, y cuando nos unimos como un solo pueblo en medio de escenas de entusiasmo que trascendieron toda posibilidad de descripción.”

LA MISION PENTECOSTAL

La Misión Pentecostal se inició en Nashville, Tenne­ssee, en 1898 bajo el liderato del Rev. J. O. McClurkan, un ministro de la Iglesia Presbiteriana Cumberland quien había sido enteramente santificado. Convocó al pueblo de santidad de la región central del estado de Tennessee a una convención que se reuniría los días 18 y 19 de julio con el propósito de integrar una orga­nización que “utilizara y perpetuara la obra realizada en estos avivamientos de santidad.” El resultado fue la orga­nización de “La Alianza Pentecostal.” El Rev. J. O. McClurkan definió a este grupo como “una sociedad mi­sionera pentecostal que busca encender las mismas lla­mas del celo misionero que ardieron sobre los altares de la iglesia apostólica.”

En su convención anual de 1901, la Alianza Pentecos­tal se reorganizó bajo el nombre de “La Misión Pente­costal,” y comenzó a enviar misioneros a tierras extran­jeras. Para preparar a sus obreros, organizó la Escuela Bíblica Pentecostal que más tarde vino a ser el Colegio Trevecca.

Los artículos de la convención de 1901 declaraban que el gobierno de este grupo sería representativo, y que sus oficinas principales estarían en Nashville, Tenne­asee. Se tendría una convención anual dirigida por un presidente, y contando con un vicepresidente, secreta­rio y tesorero como sus otros oficiales. La supervi­sión del trabajo quedaría en manos de un comité general el cual dividiría sus responsabilidades en dos departa­mentos, el de misiones domésticas y el de misiones extranjeras, con nueve miembros cada departamento. La declaración doctrinal era semejante en todo lo funda­mental a la de las iglesias evangélicas ortodoxas, aparte de la doctrina de “la entera santificación de los creyentes y la venida premilenial de Jesucristo.”

Ellos deseaban evitar las fricciones con iglesias ya establecidas. El Rev. J. O. McClurkan creía firmemente que el movimiento de santidad era demasiado grande para limitarlo al seno de una sola denominación, y que no debería organizarse como un cuerpo eclesiástico.

El 28 de abril de 1903 el Comité Ejecutivo aprobó la Constitución y el Reglamento Interior, y se concedió un título de fundación.

Para 1907, la obra de la Misión Pentecostal se exten­día a casi todos los estados del sur y ejercía profunda influencia de santidad mediante sus evangelistas y obre­ros cristianos. Este grupo realizaba una obra espiritual, evangelística, misionera y humanitaria. La institución educativa que sostenían, la publicación que imprimían, y los fondos que levantaban, todo se empleaba para el extendimiento de la causa misionera. De 1898 a 1915, se enviaron alrededor de 50 misioneros.

El espíritu humanitario de este grupo produjo en 1907 el establecimiento de “la Puerta de Esperanza,” y de “el Hogar Pentecostal de Preparación” en Nashville, Tennessee.

LA UNION CON LA IGLESIA PENTECOSTAL DEL NAZARENO

“Desde nuestros principios no hemos dejado de pensar ni de sentir en precisamente lo mismo que usted me dice sobre la necesidad de la organización,” escribía el Dr. P. F. Bresee al Rev. J. O. McClurkan en 1907. “La base doctrinal de creencias necesarias debe ser muy sencilla y abarcar lo que es esencial a la santidad.”

Interesados en la posibilidad de la unificación, la Misión Pentecostal acordó el 22 de noviembre de 1910 invitar a la Iglesia Pentecostal del Nazareno a celebrar su Tercera Asamblea General en Nashville en combina­ción con la Misión Pentecostal durante 1911. En esa Asamblea se discutieron los problemas de la unificación, pero los dos cuerpos decidieron que todavía no podían encontrar bases que dejaran satisfechos a todos los inte­resados.

El Rev. J. O. McClurkan falleció en septiembre de 1914. Poco después, los líderes de la Misión Pentecostal consideraron que era de imperativa necesidad unificarse con la Iglesia Pentecostal del Nazareno. Los represen­tantes de esta última—el Superintendente General H. F. Reynolds, el Rev. E. G. Anderson, y los señores R. E. Mitchum y J. A. Chenault—se reunieron con los oficiales de la Misión Pentecostal—los reverendos C. E. Hardy, presidente, y E. W. Thompson, John T. Benson y Tim H. Moore—en la oficina de la Misión Pentecostal el 13 de febrero de 1915 y finiquitaron los arreglos para la unión de los dos cuerpos eclesiásticos. La Iglesia Pentecostal del Nazareno asumió la responsabilidad de la obra misio­nera en el extranjero, incluyendo el trabajo en India, Cuba y América Central, pero con el entendimiento de que la publicación oficial de la Misión Pentecostal, Agua Viva, continuaría solicitando fondos para el programa misionero.

Además del traslado de las propiedades eclesiás­ticas, valuadas en unos $100,000, el Colegio Trevecca, que era el plantel educativo de la Misión Pentecostal, comenzó a funcionar bajo la Junta de Directores elegida por las asambleas de distrito de la Iglesia Pentecostal del Na­zareno.

LA IGLESIA PENTECOSTAL DE ESCOCIA

El Dr. George Sharpe, fundador de la Iglesia Pente­costal de Escocia, había sido pastor de una Iglesia Meto­dista Episcopal de los Estados Unidos, antes de regresar a su tierra nativa y comenzar a predicar la santidad en la iglesia congregacional de Ardrossan. El escribió: “La pasión por las almas que se apoderó de mí el día en que el Señor me santificó enteramente, no había menguado.” Bajo su ministerio la asistencia aumentó notablemente; muchas almas encontraron al Señor, y algunas de ellas comenzaron a inquirir sobre el camino de la santidad.

En septiembre de 1905, el Dr. Sharpe fue nombrado pastor de la Iglesia Congregacional Parkhead en Glasgow, Escocia. Estaba profundamente persuadido de que debe­ría predicar lo que encontrara en la Biblia, incluso la santidad, y de que también debería predicar su propia experiencia y convicciones. Como resultado, el 29 de septiembre de 1906, por razón de su actitud en el asunto de la santidad, lo suspendieron de la Iglesia Parkhead.

Había unas ochenta personas que deseaban que el Dr. Sharpe continuara como su pastor, y con ese fin consiguieron un amplio auditorio e imprimieron y repar­tieron anuncios para participar que al siguiente día se tendrían cultos a las once de la mañana y a las siete de la noche. La propaganda afirmaba: “Nosotros predicamos a Cristo crucificado, quien por Dios nos ha sido hecho sabiduría, y justificación, y santificación, y redención.”

Muy pronto el enorme auditorio se llenó de gente y también el altar se llenó con buscadores de perdón y de pureza. El fruto de estas reuniones fue la organización de la Iglesia Pentecostal Parkhead.

La congregación compró un terreno en la calle Burgher y levantó un templo. El Rev. George J. Kunz predicó el primer sermón en el nuevo templo el primer sábado de diciembre de 1907. La dedicación de aquel templo convenció a los habitantes de Parkhead que la Iglesia Pentecostal permanecería entre ellos. El Dr. Sharpe inició un agresivo programa de evangelismo de santidad, consiguiendo que de los Estados Unidos vinieran un número grande de exponentes notables de la santidad. Entre ellos, notamos los nombres de los doctores C. J. Fowler, A. M. Hills, Beverly Carradine, H. F. Reynolds y E. F. Walker.

La Iglesia Pentecostal Parkhead se volvió un centro de fuego espiritual que no tardó en propagarse por otras regiones. En 1909 el Dr. Sharpe organizó iglesias pen­tecostales en Paisley y Uddingston, Escocia, iniciando así la organización de la Iglesia Pentecostal de Escocia. En 1910 organizó las iglesias de Blantyre, Escocia, y de Morley, Inglaterra; y en 1911 la de Gildersome, Inglaterra; en 1912 la de Perth, Escocia, y en 1913 la de Edinburgo, Escocia. Además de estas iglesias, se abrieron misiones de santidad en Patrik, Helenburg, Ardrossan, Whifflet, y Forfar, Escocia, y en Battersea, Inglaterra.

LA UNION CON LA IGLESIA PENTECOSTAL DEL NAZABENO

La Tercera Asamblea General de la Iglesia Pente­costal del Nazareno, reunida en 1911 en Nashville, Te­nnessee, acordó enviar al Superintendente General E. F. Walker como delegado fraternal a la Asamblea de la Iglesia Pentecostal de Escocia. El Dr. Walker visitó Escocia e Inglaterra durante el invierno de 1913-1914, predicando el evangelio de santidad, familiarizándose con las iglesias pentecostales, y discutiendo con ellas la proba­bilidad de su unificación con la Iglesia Pentecostal del Nazareno. Cuando en abril se reunió la Sexta Asamblea Anual de la Iglesia Pentecostal de Escocia, el Dr. Walker fue el orador principal.

En aquella ocasión se nombró un comité integrado por todos los pastores y un delegado de cada congregación para considerar la posibilidad de unificación denomina­cional y presentar un informe a la siguiente asamblea.

Casi todos los escollos que se interponían a la unifi­cación desaparecieron durante la visita que el Superin­tendente General Reynolds hizo a Escocia en el otoño de 1914. A su vez, el Dr. George Sharpe, presidente de la Iglesia Pentecostal de Escocia, asistió como delegado fra­ternal a la Cuarta Asamblea General de la Iglesia Pen­tecostal del Nazareno reunida desde el 30 de septiembre de 1915 en Kansas City, Missouri. Al dirigir la palabra a la Asamblea, informó que en Escocia e Inglaterra con­taban con ocho iglesias, un total de 635 miembros en plena comunión, y 841 miembros en la escuela dominical. El valor total de las propiedades de la iglesia ascendía a $45,350; se había comprado una propiedad para el Cole­gio Bíblico, y desde 1913 se estaba publicando El Heraldo de Santidad.

La unificación de los dos cuerpos eclesiásticos se consumió el 15 de noviembre de 1915. El Dr. Sharpe fue electo superintendente del nuevo Distrito de las Islas Británicas.

LA ASOCIACION DE LAICOS DE SANTIDAD

Como había sucedido en otras regiones de los Estados Unidos, muchas iglesias de los estados del noroeste ha­bían abandonado la doctrina de la santidad que Juan Wesley proclamara. Pero un gran “avivamiento de san­tidad” había cundido por todos los estados del norte central y del noroeste durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX. Este “movimiento,” se extendió por Las Dakotas, Montana y Minnesota, los estados en los cuales la Asociación de Laicos de Santidad cobró gran influencia.

El Dr. S. A. Danford, superintendente de distrito de la Iglesia Metodista, relata en su libro Spreading Scrip­tural Holiness, cómo él celebraba avivamientos de santi­dad, organizaba iglesias, y ayudaba a sus pastores y a otros obreros en el establecimiento de iglesias que fueran fieles a la enseñanza wesleyana de la santidad.

Los cultos campestres se establecieron en James­town, Dakota del Norte, con el Dr. Danford como presi­dente, y J. G. Morrison como secretario. El Dr. G. A. McLauglin afirmó que era “la celebración de cultos cam­pestres más excelentes que haya en este mundo,” y declaró que todos los cincuenta y cinco predicadores del distrito del Dr. Danford eran predicadores de santidad. Pero cuando la obra pasó a otras manos, empezaron a llegar al distrito pastores que no predicaban la santidad.

El Dr. Danford citó a una reunión de laicos meto­distas para el 30 de junio de 1917 con el fin de organizar la Asociación Metodista de Laicos de Santidad. La Aso­ciación eligió como su presidente a F. C. Eastwold, y al Dr. J. G. Morrison como superintendente del departa­mento de extensión. Se pidió al Dr. Morrison que ocu­para todo su tiempo promoviendo la obra de la Asocia­ción. Debido a esto la Iglesia Metodista lo “localizó,” y le retiró sus credenciales.

Pero para el mes de septiembre de 1917, este trabajo ya se había extendido a los Estados de Dakota del Sur, Iowa, Minnesota y Montana. Mientras tanto, los líderes de la Asociación de Laicos afirmaban su lealtad al verdadero metodismo y suplicaban fervorosamente que se les permitiera continuar con la obra en favor de la santidad dentro del seno de la iglesia.

En 1918, C. F. Whitney, presidente recién electo de la Asociación dijo que estaba convencido de que Dios había llamado al hermano Morrison a conservar el movi­miento de santidad y a proclamar esta doctrina bíblica por todos aquellos contornos. La Asociación contaba entonces con unos 350 miembros.

DESARROLLO DE LA ASOCIACION DE LAICOS DE SANTIDAD

Durante la Tercera Reunión Anual de la Asociación, celebrada en Jamestown, del 25 al 28 de junio de 1919, se hicieron planes para extender más la organización. Se eligió al Dr. J. G. Morrison como presidente y evange­lista general del campo. Se nombraron evangelistas de distrito para Minnesota, las Dakotas, y Montana.

La primera reunión anual del nuevo cuerpo, llamado “La Asociación de Laicos de Santidad de Norteamérica,” tuvo lugar en Bismark, Dakota del Norte, del 28 de enero al 1 de febrero de 1920. Este grupo aprobó una constitu­ción y reglamento interior, organizó un departamento misionero, formó distritos, y adoptó un sistema interdeno­minacional. Se formaron los siguientes distritos: del No­roeste, del Noreste, del Suroeste, del Sureste de Dakota del Norte, de Minnesota y de Alberta, Canadá. En la reunión anual de 1921 se incluyeron los siguientes distri­tos: Kansas, el Sureste de Missouri, Wisconsin Central, Lansing, Michigan, Montana Central, Noroeste de Monta­na, Michigan Este, Peninsular Superior de Michigan y Washington.

Sin embargo, muy pronto los líderes de este movi­miento comprendieron que si deseaban conservar los re­sultados de su evangelismo de santidad y proveer un hogar espiritual para su pueblo, les sería necesario orga­nizar una nueva denominación de santidad, o identifi­carse con alguna ya organizada.

LA UNION CON LA IGLESIA DEL NAZARENO

Los miembros de la Asociación de Laicos de Santidad compartían el espíritu de unificación característico a todo el movimiento de santidad. El Dr. J. G. Morrison, presi­dente de la Asociación, se unió a la Iglesia del Nazareno, en Minneapolis, Minnesota, en 1922, y exhortó a los líderes y miembros de la Asociación de Laicos de Santidad a unirse a la Iglesia del Nazareno.

Se cree que más de mil personas que estaban aso­ciadas con este movimiento se unieron individualmente o en grupos pequeños con las iglesias en sus poblaciones o áreas respectivas. Para julio de 1922 el Dr. Morrison había ayudado al superintendente del distrito de Dakota del Norte-Minnesota a organizar seis iglesias del Naza­reno con los miembros de la Asociación de Laicos de Santidad.

La Asamblea Anual del Distrito Dakota del Norte-Minnesota, reunida del 12 al 16 de julio de 1922 en Velva, Dakota del Norte, aprobó resoluciones positivas sobre la unificación de la Asociación de Laicos de Santidad con la Iglesia del Nazareno. El Rev. E. E. Wordsworth señaló que la Asociación contaba con una cantidad considerable de equipo, y que su publicación oficial, El Laico de San­tidad, continuaría apareciendo bajo la dirección del Dr. J. G. Morrison. La Asociación contaba con distintas pro­piedades en varios sitios, las cuales, en caso de unirse con la Iglesia del Nazareno, pasarían a ser propiedad de esta denominación. Expresó que él se inclinaba en favor de la unificación con el propósito de proclamar el evangelio de salvación completa mediante los canales provistos por la Iglesia del Nazareno.

Pero siendo que la Asociación era de carácter in­terdenominacional, y sus miembros lo eran también de iglesias locales que ellos habían escogido, no era posible realizar una unificación oficial de grupos. Sin embargo, la profunda influencia de esta organización wesleyana de santidad inevitablemente haría una enorme contribución espiritual y material al progreso de la Iglesia del Na­zareno.

OTRAS UNIFICACIONES DESDE 1952 HASTA 1958

La Misión Internacional de Santidad se fundó en Londres, Inglaterra, en 1907. Su fundador fue el Sr. David Thomas, un comerciante y predicador laico. Se había organizado con el propósito fundamental de soste­ner a algunos misioneros que estaban sirviendo en África del Sur. Allá sostenían estrechas relaciones con los misio­neros nazarenos, mismas que se habían cultivado también en las Islas Británicas. Por fin, la unión con la Iglesia del Nazareno se llevó a cabo el 29 de octubre de 1952, en Leeds, Inglaterra, oficiando el Superintendente General Hardy C. Powers. La unión trajo al seno de la Iglesia del Nazareno a 28 iglesias, más de mil miembros, y 36 misioneros en África del Sur.

Por más o menos 25 años la Iglesia de Santidad “El Calvario,” de Inglaterra, había tenido un gran ministerio de evangelismo de santidad bajo el liderazgo de los reve­rendos Maynard James y Jack Ford. Este grupo se unió con la Iglesia del Nazareno el 11 de junio de 1955 en Manchester, Inglaterra, oficiando el Superintendente Ge­neral Samuel Young. Como resultado de esta unificación se adhirieron a la Iglesia del Nazareno unas 22 congrega­ciones con más de seiscientos miembros.

En 1958 se unió a la Iglesia del Nazareno la Iglesia de Obreros Evangélicos de Canadá, siguiendo el liderato del Superintendente General Samuel Young. Entonces se agregaron al Distrito Central del Canadá cinco iglesias y más de doscientos miembros.