CAPITULO CUATRO

Principios en el Sur

La formación de las iglesias de santidad en el sur de los Estados Unidos siguió la misma norma de lo acon­tecido en el oeste y en el este. Tres grupos principales surgieron: la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento, la Iglesia Independiente de Santidad, y la Misión Pente­costal. De doctrina, gobierno y espíritu similares, fue muy fácil para las dos primeras entrar en una base de unificación, la cual consumaron en Pilot Point, Texas, en 1905.

ORGANIZACION DE LA IGLESIA DE CRISTO DEL NUEVO TESTAMENTO

A semejanza de otras iglesias de santidad, la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento debió su formación a la profunda convicción de que los cristianos deberían regre­sar a la pureza, la simplicidad y el poder que caracteri­zaron a la Iglesia del Nuevo Testamento. Una iglesia así necesariamente debería enseñar dos experiencias de gra­cia divina e insistir en elevadas normas morales y éticas de vida diaria. Entre los que sostenían esta convicción se encontraba el Rev. R. L. Harris. Este “predicador rural,” estaba convencido de que Dios le había dado la misión de realizar un esfuerzo definido y desesperado por condu­cir a cuanta gente le fuera posible a “la fe que ha sido una vez dada a los santos.”

En julio de 1893, R. B. Mitchum y su esposa, de Milan, Tennessee, invitaron al Rev. R. L. Harris a dirigir un “avivamiento de santidad.” Cuando la primera semana del avivamiento terminó, la enorme carpa no era sufi­ciente para la multitud que se reunía. En el diario del sábado el pastor de la iglesia bautista local anunció que el domingo en la mañana predicaría sobre el tema: “Errores de la Santidad Moderna.” El Rev. Harris des­pidió a la congregación temprano para que todos fueran a escuchar ese sermón. Pero en la carpa, por la noche, contestó el ataque a la santidad citando a la Biblia por libro, capítulo y versículo y probando cada una de sus afirmaciones, insistiendo en que los presentes compro­baran las citas bíblicas por sí mismos.

El ministro bautista desafió entonces al Rev. Harris a un debate público, pero al llegar la hora, el Rev. J. N. Hall, un prominente polemista bautista ocupó el lugar del pastor bautista local. En sus observaciones introducto­rias, anunció que “había venido a despellejar vivo al pre­dicador de santidad,” pero ya para cuando el debate terminaba, se le notó vacilar mucho. En sus últimas palabras, el Rev. Harris dijo que deseaba que el auditorio le echara una buena mirada al hombre que había sido “despellejado” por el señor Hall. Este debate produjo una profunda impresión sobre muchos de los presentes, y gran parte de la concurrencia se dio cuenta de que el predicador de santidad estaba en lo correcto.

En mayo de 1894 se inició un avivamiento que duró casi por tres meses. Ya para terminar aquella campaña, el Rev. R. L. Harris predicó siete sermones sobre la doc­trina y el gobierno de la iglesia neotestamentaria, expli­cando que no era un cuerpo legislativo, sino ejecutivo, formado por los que habían “nacido del Espíritu.” Los deberes de los obispos o ancianos de la iglesia eran pre­dicar el evangelio y administrar los sacramentos. Los diáconos eran elegidos por la congregación para cuidar de las necesidades seculares de la iglesia. Citó asimismo ejemplos del Nuevo Testamento donde las mujeres ejer­cían su derecho a predicar el evangelio, y llevaban a cabo otros deberes oficiales en la congregación.

Los creyentes que habían nacido del Espíritu debían procurar su santificación o su bautismo con el Espíritu como una segunda obra de gracia. Sostenía él que el modo bíblico de bautismo con agua era por afusión, pero la iglesia modificó esta posición más tarde aceptando en su feligresía a personas que habían sido bautizadas por rociamiento, afusión o inmersión. Enseñaba que en los tiempos del Nuevo Testamento el gobierno de la iglesia local era congregacional. Se consideraban pecaminosas las diversiones mundanas y se censuraba la extravagan­cia en el vestido y en el uso de las joyas; se juzgaba como anticristiano el uso del opio, la morfina, el tabaco y las bebidas alcohólicas. Los cristianos deberían contribuir para el sostén del evangelio y para el auxilio de los menesterosos.

Durante aproximadamente cinco años, el Rev. R. L. Harris había sentido que Dios deseaba que él estableciera una congregación donde el pueblo de santidad pudiera tener un hogar espiritual y recibir instrucción bíblica en el cristianismo neotestamentario. En el último servicio de aquel avivamiento invitó a todos los que desearan, y que reunieran las condiciones en cuanto a las creencias y normas requeridas, a pasar al frente y aceptar ser miembros de una congregación llamada la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento. Catorce personas respon­dieron y la primera congregación de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento se organizó el 9 de julio de 1894 en Milán, Tennessee.

El Rev. Harris falleció el 26 de noviembre de 1894. Muchos pensaron que desaparecería la obra que él había empezado. Pero los que habían estado asociados con él estaban convencidos de que perduraría. Se sintieron estimulados por la declaración del Señor Jesús: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.” No sólo sobrevivió la iglesia organizada en Milán, sino que comenzó a extenderse a otros estados.

La viuda de Harris estableció su oficina central en Milán, y su hogar con los esposos Mitchum. Ella y la señora de Mitchum viajaron a Fulton, Kentucky para ayudar en una campaña de avivamiento dirigida por el Rev. J. A. Murphree y por la señora Fannie McDowell Hunter. De allí viajaron a College Grove, Tennessee, donde organizaron una congregación con 18 miembros en un avivamiento anterior al que había celebrado en Milán.

En la primavera de 1895 la congregación de Milán llamó a los reverendos Matheny, Bogan y Murphree para sostener reuniones de avivamiento. Después, el Rev. W. B. Godbey presentó unos estudios bíblicos sumamente provechosos sobre “La segunda venida de Cristo.” En noviembre de 1895, las señoras Harris y Mitchum, ayu­dadas por la señora Hunter, dirigieron una campaña evangelística en el auditorio público de Gadsden, Tenne­ssee. Aunque en este lugar no se organizó ninguna iglesia, la campaña en sí fue un éxito. La organización de estas congregaciones produjo mucha oposición, puesto que casi todas las demás iglesias resistían tenazmente la ense­ñanza de la santidad y perseguían a los que profesaban haber recibido la experiencia.

EL ESTABLECIMIENTO DE IGLESIAS EN OTROS ESTADOS

Durante la década después del fallecimiento del Rev. R. L. Harris, la obra que él iniciara en Milán, Tennessee se extendió a los estados de Alabama, Mississippi, Arkan­sas, Missouri, Texas, Nuevo México y Arizona.

La viuda de Harris condujo varias campañas de avi­vamiento en Texas durante el invierno de 1895 a 1896. Se organizaron congregaciones de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento en Swedonia, Hitson’s Schoolhouse y Roby, Texas. Durante estos avivamientos muchas damas voluntariamente dejaban sus joyas sobre el altar y aban­donaban también viejos resentimientos, pagaban cuentas pasadas y regresaban objetos robados. En hogares donde había antes confusión y pleitos se establecía el culto fami­liar y la acción de gracias antes de los alimentos.

En abril de 1896 la evangelista Harris regresó a Milán donde ayudó el Rev. C. W. Sherman, de St. Louis, Missouri, a dedicar el templo de la primera congregación de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento.

Durante el verano de ese año, el Sr. E. H. Sheeks obsequió una carpa para servicios de santidad, que se usó primeramente en Gadsden, Tennessee, donde ya antes se había tenido un avivamiento. La asistencia aumentó con cada noche hasta que la carpa fue insufi­ciente. Quince o veinte personas se convirtieron y ocho o diez fueron santificadas. Más tarde la viuda de Harris predicó sobre las enseñanzas de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento y organizó una congregación con quin­ce miembros.

Mientras tanto la obra se iba estableciendo en los estados de Arkansas y Alabama. Las señoras Harris y Sheeks dirigieron un avivamiento en Buffalo Island, Arkansas. Poco después la señora Harris condujo otra campaña en Alabama, en Sanderson’s Chapel, Newberg, Hillsboro y Landersville, donde muchos profesaron ha­berse convertido o haber recibido su santificación. Tres congregaciones de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testa­mento se organizaron en estos sitios.

Por estas fechas, cierto ministro adventista que ense­ñaba que el séptimo día de la semana era el verdadero día de reposo cristiano, molestaba y confundía a distintos miembros de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento en Milán. Varios miembros prominentes de la iglesia, usando las notas escritas que las señoras Harris y Mitchum habían tomado en polémicas celebradas por el Rev. Harris sobre el mismo asunto, compilaron y publi­caron un libreto titulado El Séptimo Día como Día de Reposo Abolido con la Ley de los Diez Mandamientos. Aunque algunos miembros ya habían comenzado a guar­dar el sábado como día de reposo en lugar del domingo, pronto cejaron en su costumbre y regresaron a estar en armonía con las enseñanzas de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento.

Los esposos Mitchum se habían mudado a Milán para dirigir la obra de la iglesia allí, visitaban también las congregaciones en Brownsville, Gadsden y otros lugares, celebrando cultos, visitando a los hermanos, y distribu­yendo literatura religiosa. Durante el verano de 1898 tuvieron avivamientos en Brownsville, Hickory Flat, Spring y Hillville. En el servicio final de la campaña en Hillville, la señora Sheeks predicó sobre “La doctrina y el gobierno de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento,” y a petición de varios presentes organizó otra congrega­ción. En ese mismo verano se estableció una iglesia en Dresden, Tennessee, con el Rev. I. H. Russell como pastor.

Mientras tanto, la evangelista Harris trabajaba nue­vamente en Texas. En Mulberry’s Canyon celebró un avivamiento de tres semanas que resultó en la conver­sión de cincuenta personas y la santificación de veinti­cinco. Más tarde informó que había tenido cincuenta profesiones durante un avivamiento en Merkel. Después organizó una congregación en Center Point, y en agosto de 1899 dirigió una campaña en Buffalo Gap que terminó con aproximadamente 125 personas profesando haber obtenido su conversión o su santificación. Después de una campaña en Nubia, Texas, volvió a Tennessee.

La señora Sheeks recibió el llamado a ser la pas­tora de la iglesia en Hillville, Tennessee, donde ya casi habían terminado su nuevo templo. La señora Harris condujo allí luego un exitoso avivamiento de dos semanas.

LA DIRECCION DE LOS NEGOCIOS DE LA IGLESIA GENERAL

Durante sus primeros años, la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento no contó con un concilio general de sus congregaciones. La primera reunión anual de nego­cios se tuvo en la iglesia de Milán del 12 al 14 de diciem­bre de 1899. Se eligió presidente al Rev. R. B. Mitchum, y secretaria a la señora E. H. Sheeks. Escucharon infor­mes y se presentaron para discusión general varios pun­tos importantes de doctrina y de curso de acción general.

Después de prolongada discusión se declaró que el modo bíblico de bautismo era la afusión. Sin embargo, cada iglesia local quedaba en libertad de aceptar a miem­bros que creyeran en la inmersión y no en la afusión.

En cuanto al problema del llamamiento y el sostén pastoral, el concilio decidió recomendar a las distintas congregaciones a los pastores que parecían mejor prepa­rados, y resolvió enseñar a la gente que era su deber sostenerlos adecuadamente.

En respuesta a la pregunta: “¿Tiene un hombre de­recho bíblico a divorciarse de su esposa y volverse a casar?”, después de mucha discusión, la posición de la iglesia se definió con una declaración de que el divorcio y las segundas nupcias están en contra de la enseñanza bíblica excepto en caso de adulterio.

Sobre el asunto de “la ordenación de las mujeres,” el concilio declaró que en el evangelio las mujeres deben disfrutar de los mismos derechos y privilegios que los hombres.

El último día de la reunión del concilio, se conce­dieron las órdenes del santo ministerio al Rev. G. M. Hammonds y a las señoras R. L. Harris y E. H. Sheeks.

La señora Mitchum continuó como pastora de la iglesia de Milán, y viajó varias veces a poblaciones en los Esta­dos de Tennessee, Alabama y Arkansas, para dirigir ser­vicios y ayudar en la obra de la organización.

La señora Sheeks se estableció como pastora de la iglesia de Hillville, Tennessee, y más tarde de la de Buffalo Island, Arkansas. Acompañada por la señora E. A. Masterman, una cantante, condujo servicios de aviva­miento en los estados de Kentucky, Tennessee, Alabama, Mississippi, Missouri y Arkansas. Bajo su dirección se organizaron iglesias en Jonesboro y en Stony Point, Arkansas. El Rev. G. W. Mann organizó una tercera congregación en Beech Grove, Arkansas.

Durante el Segundo Concilio Anual de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento, reunido el 13 de diciembre de 1900, se aprobó un acuerdo de que puesto que la Igle­sia de Cristo del Nuevo Testamento era de gobierno estrictamente congregacional, las acciones determinadas por el concilio no eran obligatorias para las iglesias loca­les. Se discutió de nuevo el problema del bautismo y se aceptó que cada congregación local usara su discreción en el asunto.

El 17 de octubre de 1901, el Tercer Concilio Anual de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento se reunió en Jonesboro, Arkansas. Sobre el asunto del sostén pas­toral, el concilio decidió que el ministro mismo debería educar a los miembros de la iglesia en su responsabilidad de sostenerle, y que era el deber de los diáconos vigilar que el pastor recibiera un sostén adecuado. El Rev. H. C. Cagle presentó un entusiasta informe sobre la obra en Texas y declaró que la gran necesidad de las iglesias era de buenos pastores. Se recibieron informes de otros pas­tores, y se aceptó al Rev. O. W. Rose de Missouri como ministro ordenado.

El Cuarto Concilio Anual, en 1902, recibió el infor­me de un avivamiento en la iglesia de Jonesboro, Arkan­sas, que había resultado en la adición de 44 nuevos miembros. Se organizaron iglesias nuevas en Beebe y Grannis, Arkansas. El Concilio decidió imprimir y dis­tribuir copias suficientes de El gobierno y las doctrinas de la Iglesia de Cristo.

Desde 1899 hasta 1902 los negocios generales de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento se realizaron en el Concilio Anual, y Milán, Tennessee fue el centro de interés de la iglesia general. El Rev. R. B. Mitchum, residente en Milán, fue electo presidente del Primer Concilio, y reelecto cada año hasta que el crecimiento de la iglesia forzó la necesidad de dividir la obra en dos concilios: el Concilio del Este y el Concilio del Oeste.

LA ORGANIZACION DEL CONCILIO DEL OESTE

En diciembre de 1899 la señora Harris se mudó a Texas donde conoció al Rev. H. C. Cagle con quien más tarde contrajo nupcias. El llegó a tomar parte muy activa en la obra de la evangelización ayudando a su esposa en los avivamientos y la organización de nuevas iglesias.

También en diciembre de 1899, el Rev. J. A. Mur­phree, quien había organizado una iglesia en Waco, Texas, dos años antes, inició la publicación de una revista mensual de ocho páginas, titulada El Evangelista, en favor de la santidad. Y también durante el mismo mes inició las actividades de una misión de rescate y de una escuela de preparación de obreros cristianos para la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento, en Waco; él era el director. Este plantel más tarde se mudó a Buffalo Gap, y después a Hamlin, Texas, donde tomó el nombre de Universidad Central del Nazareno.

El 24 de diciembre de 1902, dieciséis delegados minis­teriales y ocho delegados laicos del área occidental se reunieron en Buffalo Gap, Texas, convencidos de que había llegado la hora de dividir la obra en dos concilios. Eligieron como su presidente al Rev. William E. Fisher, y a J. S. Logsdon, como secretario. Se aprobó una decla­ración de doctrina y se formuló una constitución de gobierno, dándose al nuevo cuerpo el nombre de Primer Concilio Occidental de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento.

TRABAJOS DEL CONCILIO DEL ESTE

El Cuarto Concilio Anual, que en cierto sentido fue el Primer Concilio del Este, se reunió en Hillville, Tennessee, en 1902. Cuando el mismo Concilio se dio cita en 1903 para su segunda reunión, se informó la organi­zación de nuevas iglesias en Caruthersville, Missouri, y en Greenbrier, Gann, Wickes y Bellview, Arkansas.

En la Tercera Reunión Anual del Concilio del Este, en Stony Point, Arkansas, el 15 de noviembre de 1904, se discutió un plan de unión con otras asociaciones de santidad. La Sra. Cagle, del Concilio del Oeste estuvo presente y ayudó en la preparación de una constitución para el Concilio Anual de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento. Se nombró un comité para estudiar el plan de unión y se eligieron delegados para asistir al Concilio del este, próximo a reunirse el 22 de noviembre.

SE ORGANIZA LA IGLESIA INDEPENDIENTE DE SANTIDAD

Entre los distintos cuerpos religiosos que conside­raron unirse con la Iglesia de Cristo del Nuevo Testa­mento, el más prominente fue la Iglesia Independiente de Santidad. Bajo el agresivo liderato del Rev. C. B. Jerni­gan y sus ayudantes, este grupo se había formado en Van Alstyne, Texas, en 1901. La mayoría de sus miem­bros provenían de la Asociación de Santidad de Texas, que había sido una consecuencia de los avivamientos de santidad iniciados por el año de 1886 por los reverendos Thomas y Dennis Rogers, y George Tell.

Aunque todos estos creyentes en la santidad no esta­ban ansiosos de organizar una nueva denominación, se sintieron en la obligación de hacerlo para proveerse de un hogar espiritual cuando fueron expulsados de sus con­gregaciones. La primera iglesia se organizó con el título de Iglesia de Santidad en Rock Hill en 1888 siendo su pastor el Rev. Dennis Rogers. Poco después se orga­nizaron otras iglesias y se edificaron templos en White’s Chapel, Valdasta, McKinney y Gainesville, Texas.

Pronto comenzó a aparecer una publicación llamada La Verdadera Santidad. Era el órgano oficial de la Iglesia de Santidad; se publicaba en McKinney, Texas, y la dirigía el Rev. Dennis Rogers. Más tarde se unió con la revista El Abogado Texano de la Santidad..

El Rev. C. B. Jernigan, pastor de la Primera Iglesia Independiente de Santidad en Van Alstyne, consagró parte de su tiempo a la evangelización, teniendo como fruto la organización de iglesias en Red Oak y Lawson, Texas. Estas iglesias prosperaron mucho a pesar de aguda oposición.

El Primer Concilio Anual de la Iglesia Indepen­diente de Santidad, se reunió en febrero de 1903, en Blossom, Texas. Eligieron como presidente al Rev. C. B. Jernigan, y secretario al Rev. J. B. Chapman. El Rev. Chapman, un joven pero elocuente evangelista, condujo avivamientos de santidad en distintos lugares del este de Texas y de Oklahoma. Durante 1903 organizó iglesias en Troup y Ravenna, Texas.

El Segundo Concilio Anual se compuso de represen­tantes de doce iglesias. Tanto el Rev. C. B. Jernigan, como J. B. Chapman, fueron reelectos. Esta reunión fue muy censurada y a sus miembros se les acusó de des­lealtad; sin embargo, el hermano Jernigan declaró que nadie pensaba en organizar una iglesia distinta, sino sen­cillamente iniciar una organización que abrigara a los creyentes en la santidad hasta que pudiera establecerse bien una unión de las iglesias de santidad.

En el Tercer Concilio Anual, en 1904, se eligió a los reverendos C. B. Jernigan, M. J. Guthrie, Dennis Rogers, J. B. Chapman y John F. Roberts, como delegados para asistir al Concilio del Oeste de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento en el mes de noviembre del mismo año.

LA UNION CON LA IGLESIA DE CRISTO DEL NUEVO TESTAMENTO

El 22 de noviembre de 1904, se reunió el Tercer Con­cilio de la división de Texas de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento, en Rising Star, Texas. Hubo delegados del Concilio del Este de la Iglesia de Cristo, de la Iglesia Independiente de Santidad, de la Iglesia de Dios, y de otros cuerpos de santidad. El propósito de su presencia era formular un plan de unión. Se nombraron los comités debidos y se preparó lo que llamaron el Manual de la Iglesia de Cristo de Santidad, 1904-1905. El nombre del cuerpo eclesiástico unido sería “Iglesia de Cristo de Santidad.” El gobierno sería estrictamente con­gregacional y cada iglesia sería un cuerpo soberano inde­pendiente en sí mismo.

Se reconocía al Señor Jesús como la única Cabeza de la iglesia. Con respecto a la membresía en la iglesia declaraba: “Todos los verdaderos cristianos que profesan la santidad, o quienes creen en la santificación como una segunda obra de gracia y la desean ardientemente, y están en armonía con nuestra declaración de doctrina, pueden ser electos miembros, y pueden llegar a serlo mediante el voto de la mayoría de los miembros de la iglesia presentes.” Se prohibían la membresía en logias con juramentos secretos; el uso del tabaco, bebidas em­briagantes, la morfina y el opio. Y la casa del Señor no debería desecrarse con ferias, festivales, festividades o conciertos.

En cuanto a las doctrinas del arrepentimiento, la con­versión, la depravación, la santificación, el castigo eterno, el divorcio, la sanidad divina y la segunda venida de Cristo (premilenial), y la Santa Comunión, la posición sería idéntica a la de la Iglesia de Cristo del Nuevo Testamento. Las mujeres tendrían el mismo derecho que los hombres a predicar.

La unión se consumó durante el Concilio General en Pilot Point, Texas, reunido del 7 al 12 de noviembre de 1905, resultando en la “Iglesia de Cristo de Santidad.”

PLANES PARA LA UNIFICACION CON LOS NAZARENOS

Al Concilio General siguiente, reunido en 1906, de la Iglesia de Cristo de Santidad, asistieron delegados de los estados de Texas, Arkansas, Oklahoma, Missouri, el Terri­torio Indio, Lousiana, Kentucky, Tennessee y Georgia. Estos delegados habían sido nombrados por los tres con­cilios anuales del Oeste de Texas, el Este de Texas, y Ar­kansas, y eran tanto laicos como ministeriales.

No se hicieron en este concilio ningunos cambios de importancia en cuanto a la doctrina, pero se modificó la manera de ordenar presbíteros. Un comité de ministros ya ordenados debería examinar a los candidatos a orde­nación en cuanto a su experiencia, su llamamiento, su ministerio, sus creencias, y su vida cristiana diaria. Se requirió que todos los predicadores licenciados y orde­nados llevaran o enviaran informes escritos al concilio anual.

Fue entonces también que se unieron dos publica­ciones de santidad: el Missionary Evangel, de Greenville, Texas, y el Highway and Hedges, de Pilot Point, Texas, para empezar la publicación del Holiness Evangel. Esta publicación oficial de la Iglesia de Cristo de Santidad debería aparecer quincenalmente en Pilot Point, Texas, con el lema: “Toda la Biblia para todo el mundo.”

Ya con anterioridad a la convocación de este concilio, el Rev. C. W. Ruth, un prominente miembro de la Iglesia del Nazareno, había sostenido correspondencia con algu­nos miembros importantes de la Iglesia de Cristo de San­tidad sobre la posibilidad de unión. Les hizo saber que la Iglesia del Nazareno y la Asociación de Iglesias Pente­costales de Norteamérica estaban considerando seria­mente unirse, y que en abril de 1907 sostendrían en Brooklyn, Nueva York, una reunión especial para venti­lar esa posibilidad. La Iglesia de Cristo de Santidad eligió entonces tres delegados, pero no los pudo enviar debido a falta de fondos. Durante la reunión en Brook­lyn, la Iglesia del Nazareno y las Iglesias Pentecos­tales de Norteamérica formularon planes para una Con­vención de Unión que debería reunirse en Chicago, Illinois, el 10 de octubre de 1907.

En esta convención reunida en Chicago, la Iglesia de Cristo de Santidad estuvo representada por C. B. Jerni­gan, J. D. Scott, Joseph N. Speakes, J. P. Roberts, T. J. Shingler, S. M. Stafford y la Sra. E. H. Sheeks. La asam­blea de unión les extendió una calurosa bienvenida y les invitó a participar como miembros honorarios del Co­mité de Revisión del Manual. Durante las reuniones de este comité, se discutieron abiertamente los puntos de diferencia entre la Iglesia de Cristo de Santidad y el nuevo cuerpo eclesiástico que se estaba organizando con el nombre de “Iglesia Pentecostal del Nazareno,” y se acordaron tentativamente las bases para una unión. Se decidió presentar el Manual de la Iglesia Pentecostal del Nazareno a los Concilios Anuales de la Iglesia de Cristo de Santidad para que los ratificaran, después de lo cual podría llevarse a cabo la unificación.

Aquellos representantes de la Iglesia de Cristo de Santidad regresaron a sus iglesias recomendando enfáti­camente que su organización se uniera el año siguiente con la Iglesia Pentecostal del Nazareno. Durante las reu­niones anuales del Concilio del Oeste de Texas, y del Concilio del Este de Texas, y del Concilio de Arkansas, se discutió la posibilidad de unión. Se observaron fran­camente los puntos de diferencia entre el Manual de la Iglesia Pentecostal del Nazareno, y el Manual de la Igle­sia de Cristo de Santidad. Habiéndose comparado cuida­dosamente la doctrina y el gobierno, se convino en que las diferencias eran mínimas, y los delegados con gran entusiasmo se declararon en favor de la unión, aprobando el proyecto unánimemente.

Ya para 1908 la Iglesia de Cristo de Santidad se extendía desde Boulder, Colorado, hasta Cape Sable, Florida, y desde Kentucky hasta México. Además, tenía misioneros en India, África y China. Después de una visita a Pilot Point, el Dr. P. F. Bresee informó en un editorial de El Mensajero Nazareno, que la Iglesia de Cristo de Santidad contaba aproximadamente con 150 iglesias, 3,500 miembros, y más de 300 predicadores, evan­gelistas y otros obreros. Dijo también que el arreglo pro­visional para la unión entre la Iglesia Pentecostal del Nazareno y la Iglesia de Cristo de Santidad, se había aprobado en la reunión de los concilios anuales de la Iglesia de Santidad; y que el Comité Ejecutivo del Concilio General, había solicitado que la Asamblea General de la Iglesia del Nazareno tuviera una sesión unida con ellos en Pilot Point, Texas, con el solo propó­sito de finiquitar la unión.

El Dr. Bresee expresó asimismo por escrito y simul­táneamente con respecto a la próxima sesión de la Asam­blea General, su profundo interés en la Iglesia de Cristo de Santidad en el sur del país. Estaba convencido de que los gastos y el tiempo que otra Asamblea General reque­rirían apenas un año después de la celebrada en Chicago, no deberían considerarse como obstáculos en vista de la grandeza de las posibilidades de la obra en el sur, las que demandaban acción inmediata. La unificación de la obra en el norte y en el sur era una necesidad urgente.

Los órganos oficiales de la Iglesia Pentecostal del Nazareno en el este y en el oeste, y de la Iglesia de Cristo de Santidad, publicaron la noticia de que la Segun­da Asamblea General de la Iglesia Pentecostal del Naza­reno se reuniría conjuntamente con el Cuarto Concilio General de la Iglesia de Cristo de Santidad en Pilot Point, Texas, el 8 de octubre de 1908.